La vida es una oportunidad única y hay que vivirla.
Que se sepa, el cartero de la vida nunca llama dos veces.
El único pecado imperdonable es no vivir, entregarse a una muerte anticipada mientras la sangre corre todavía por nuestras venas.
Porque vivr, no es solo estar en la vida; vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista, elegir un papel e interpretarlo con autenticidad, y con convencimiento.
Vivir es ser y conocer, saber por propia experiencia qué es el amor, a qué saben los besos, que se siente cuando se llega al éxtasis, a la cumbre del placer, qué se pierde cuando un amor se olvida.
Vivir es saber por propia experiencia qué es la pasión, y qué se siente cuando nos abraza, qué se siente cuando un amigo nos pone la mano en el hombro, cuando llega el momento de una despedida, cuando tropezamos y tenemos que levantarnos y volver a la lucha.
Vivir es estar vivo y parecerlo, saltar cada mañana de la cama como si todo fuera nuevo, como si fuera el primer dia, aprovechar cada momento, como si fuera el último.
Porque el instante que se va, no vuelve.
No dejes que nadie te niegue tu derecho a vivir.
Mientras el cuerpo aguante, EXPRIME la vida.
